Los 5 errores que hacen que abandones el gimnasio en la primera semana y cómo evitarlos
20 nov 2025
Enero, septiembre o "este lunes empiezo". El gimnasio se llena de ilusión, ganas de cambiar y nuevos objetivos. Pero, sorprendentemente, muchas personas abandonan en la primera semana.
No es por falta de motivación ni de fuerza de voluntad. En la mayoría de los casos, el problema es el enfoque.
Empezar a entrenar sin estrategia suele llevar a frustración, cansancio excesivo o sensación de fracaso. La buena noticia es que estos errores son muy comunes y totalmente evitables.
Primer error: querer resultados rápidos
Uno de los mayores motivos de abandono es esperar cambios inmediatos.
La National Strenght and Conditioning Association (NSCA) señala que las mejores significativas de fuerza, los cambios visibles en composición corporal y las adaptaciones neuromusculares, suelen aparecer tres 6 - 8 semanas de entrenamiento constante, no es unos pocos días.
Cuando las expectativas no se cumplen rápido, aparece la frustración y el abandono.
El cuerpo necesita tiempo para adaptarse. El progreso real es progresivo, no instantáneo.
Cómo evitarlo:
Plantea objetivos realistas a medio y largo plazo
Celebra mejoras pequeñas (más energía, mejor técnica, constancia)
Recuerda que el cambio sostenible no es inmediato, pero sí duradero.
Segundo error: entrenar sin un plan
Llegar al gimnasio y decidir "sobre la marcha" qué hacer, es una receta para el fracaso.
Entrenar sin planificación suele provocar:
Falta de progresión
Desorden en los ejercicios
Sobrecarga de unos músculos y olvido de otros
Sensación de no avanzar
La evidencia científica y la práctica profesional coinciden: un programa estructurado mejora la adherencia, el rendimiento y reduce el riesgo de lesiones.
Cómo evitarlo:
Sigue un plan adaptado a tu nivel
Asegúrate de que incluya una progresión, descanso y técnica
Ajusta el entrenamiento a tu disponibilidad real
Tercer error: excederse al principio
Otro error muy frecuente es empezar demasiado fuerte.
El exceso de volumen o intensidad en las primeras sesiones puede causar:
Agujetas severas
Fatiga acumulada
Sensación de incapacidad
Abandono prematuro
El American College of Sports Medicine (ACSM) recomienda iniciar el entrenamiento con volúmenes e intensidades moderadas, especialmente en personas no entrenadas.
Cómo evitarlo:
Empieza con sesiones cortas y asumibles
Prioriza la técnica sobre el peso
Progresa de forma gradual
Cuarto error: descuidar el descanso y la alimentación
Entrenar sin dormir bien o sin comer adecuadamente es como intentar conducir sin gasolina.
La falta de descanso y energía provoca:
Peor rendimiento
Recuperación incompleta
Mayor riesgo de lesión
Sensación constante de cansancio
Aquí entra juego lo que llamamos entrenamiento invisible: sueño, alimentación, hidratación y gestión del estrés.
La ciencia es clara: el cuerpo mejora durante la recuperación, no durante el entrenamiento.
Cómo evitarlo:
Duerme entre 7 y 9 horas
Como suficiente y de forma equilibrada
Hidrátate bien
Respeta los días de descanso
Quinto error: compararte con los demás
Mirar a los demás en el gimnasio es algo inevitable, pero compararte es un error.
Cada persona tiene:
Un punto de partida distinto
Un historial diferente
Objetivos y capacidades únicas
Comparar puede generar:
Desmotivación
Inseguridad
Presión innecesaria
Abandono
Tú única referencia válida es tu propio progreso.
Cómo evitarlo:
Céntrate en tu proceso
Mide tus avances, no los de otros
Recuerda que todos empezaron alguna vez
Conclusión
Si has abandonado el gimnasio alguna vez, no significa que no seas constante.
Significa que el enfoque no era el adecuado.
Con paciencia, planificación, progresión, buen descanso y acompañamiento; cualquier personas puede mantener un entrenamiento y disfrutar del proceso.
